Mientras la inseguridad golpea a los vecinos, una red de narcomenudeo funcionaba con seguridad propia y envíos a domicilio. El allanamiento dejó al descubierto una preocupante logística criminal que echó raíces en el distrito.
El avance del narcotráfico en Cañuelas dejó de ser un secreto a voces para convertirse en una cruda y alarmante realidad. Un reciente operativo en el Barrio Libertad expuso el nivel de organización y la impunidad con la que operan las bandas dedicadas a la venta de estupefacientes en el distrito, una situación que crece mientras las políticas de prevención locales continúan demostrando ser insuficientes o, cuanto menos, reactivas.
El procedimiento se llevó a cabo el pasado 13 de mayo, a raíz de una investigación impulsada por la UFI N°2 de Cañuelas y con el aval del Juez Martín Rizzo. Efectivos de la Superintendencia de Drogas Ilícitas de Presidente Perón irrumpieron en una vivienda que funcionaba como un verdadero “kiosco” de drogas. Si bien desde la Secretaría de Seguridad del Municipio intentan subirse al éxito del operativo, los detalles de la causa, caratulada como “Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”, exponen a una red criminal que llevaba tiempo manejando el territorio con extrema soltura.
Una logística criminal financiada por la inacción
Lo que más indignación genera entre los vecinos es el modus operandi de la banda, que demuestra lo cómodos que se sentían operando en la zona. Las tareas de campo y recolección de pruebas revelaron que los responsables del narcomenudeo habían montado una empresa criminal con dos características alarmantes:
- Servicio de “Delivery”: La pareja detenida no solo vendía desde su domicilio, sino que contaba con una aceitada red de entrega a domicilio, moviendo la droga por las calles de la ciudad de manera constante.
- “Personal Satélite”: El búnker contaba con individuos apostados en las inmediaciones encargados de vigilar la zona y de requisar a los compradores que llegaban al punto de entrega. Habían establecido su propio perímetro de seguridad en pleno barrio.
La pregunta que resuena en las calles de Cañuelas es inevitable: ¿Cómo es posible que una estructura de este tipo —con guardias propios y reparto a domicilio— se consolide y opere con semejante despliegue sin ser desarticulada mucho antes por las autoridades locales?
El resultado del operativo
Durante el allanamiento de la vivienda, las fuerzas policiales lograron la aprehensión de la pareja que lideraba el negocio ilícito, quienes ya se encuentran a disposición de la Justicia. En el lugar se logró secuestrar el material que evidencia el volumen de ventas que manejaban a diario:
- Cocaína: Clorhidrato de cocaína fraccionada en envoltorios de nylon, lista para su comercialización en la calle.
- Marihuana: Importante cantidad de flores de marihuana (cogollos).
- Dinero en efectivo: Fajos de billetes producto de la masiva recaudación por la venta de sustancias prohibidas.
La caída de este búnker en el Barrio Libertad saca de circulación una importante cantidad de droga, pero enciende una luz de alerta ineludible. El narcotráfico ya no es una historia del conurbano profundo; es un flagelo que teje sus hilos en los barrios de Cañuelas, con logística propia, guardias de seguridad paralelos y envíos a domicilio, ante la mirada de una gestión municipal que, en materia de seguridad, siempre parece llegar un paso detrás del delito.





