A casi un mes del salvaje ataque en su vivienda, Griselda Arburúa logró dar un paso clave en su recuperación emocional. Mientras su familia la acompaña en un proceso de altibajos de salud, la Justicia mantiene detenido al principal sospechoso, un joven directamente vinculado a otro reciente y resonante caso policial en la ciudad.
La violencia del episodio dejó secuelas profundas, pero la voluntad de salir adelante comienza a ganar terreno. Griselda Mabel Arburúa, la jubilada que fue brutalmente golpeada durante un asalto a principios de mayo, volvió a pisar esta semana uno de los lugares que más paz le transmite: la parroquia local.
Tras haber luchado por su vida en la sala de terapia intensiva, la víctima experimenta una evolución que, aunque con recaídas, le permite reincorporarse lentamente a sus espacios habituales y salir de su domicilio. El pasado lunes feriado, acompañada por su hija Mariela, Griselda salió a dar un paseo en automóvil que culminó con una breve parada en la iglesia de la ciudad, un sitio de visita recurrente para ella antes de la agresión.
“Ayer la saqué a dar una vueltita en auto y paramos dos minutos en la iglesia. No había misa, eran las cinco de la tarde. Necesita interactuar y volver a sus espacios”, detalló Mariela Tomeo sobre el emotivo momento.
La difícil recuperación médica: “Paso a paso”
A pesar de este importante avance, el entorno familiar se mantiene cauto. El daño físico y psicológico que sufrió Griselda exige un cuidado constante y los días no siempre resultan favorables.
La recuperación presenta fuertes altibajos. Según aclaró su hija, el proceso de sanación no es lineal y está marcado por las secuelas del asalto: “Hoy está muy descompuesta. Paso a paso… no todos los días son iguales, lamentablemente”.
Crónica de una madrugada violenta
El hecho que conmocionó a los vecinos de Cañuelas tuvo lugar a principios de este mes, dejando a una familia entera en estado de alerta.
- Fecha y hora: Martes 5 de mayo, alrededor de las 06:10 de la mañana.
- Lugar del hecho: Vivienda ubicada en la calle Perú al 555, en la tranquilidad del barrio Los Aromos.
- La agresión: Griselda fue sorprendida en el interior de su propia casa por un delincuente que logró ingresar a la propiedad. La golpiza propinada a la adulta mayor fue de tal magnitud que debió ser asistida de urgencia e ingresada en grave estado a cuidados intensivos.
Un detenido y una conexión con otro crimen local
En el marco de las pesquisas policiales para esclarecer el hecho, los investigadores lograron la detención de un joven perfilado como el principal sospechoso de haber ingresado a la casa de Perú 555.
El aprehendido fue identificado como Lautaro Alejandro Mendoza, de 20 años de edad y residente del barrio Las Chapitas. Sin embargo, su nombre encendió las alarmas de la crónica policial local debido a su entorno familiar inmediato:
| Datos del Detenido | Vínculo Familiar de Relevancia Policial |
| Nombre: Lautaro A. Mendoza (20 años) | Hermano de Alan David Mendoza (22 años). |
| Cargo actual: Presunto autor de robo y lesiones graves contra Arburúa. | Alan Mendoza se encuentra actualmente detenido por el homicidio de Guillermo Bastiano, ocurrido en la ciudad el pasado 22 de marzo. |
La causa continúa bajo estricta investigación judicial para determinar las responsabilidades penales definitivas. Mientras tanto, el foco principal de la comunidad y sus seres queridos permanece puesto en apoyar a Griselda para que, día a día, logre recuperar la tranquilidad y la normalidad que le arrebataron aquella madrugada.


