¿ESPERAN UNA TRAGEDIA? Caballos sueltos y descontrol municipal a metros del Hospital Marzetti

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Mientras el Gobierno local mira para otro lado, vecinos y trabajadores del Hogar San José deben arriesgarse para evitar accidentes en una zona de tránsito crítico.

La desidia municipal en los barrios de Cañuelas ya no solo se traduce en baches o falta de luminarias; ahora, la integridad física de los vecinos está en juego. En las últimas horas, el barrio Las Rosas se convirtió en el escenario de una situación que roza el absurdo: caballos sueltos deambulando sin control frente al Hogar de Ancianos ‘San José’, rompiendo residuos y poniendo en jaque el tránsito de ambulancias y colectivos.

Lo que para las autoridades parece ser una “postal pintoresca” de zona rural, para los vecinos es una bomba de tiempo. El pasado 21 de marzo, empleadas del geriátrico debieron abandonar sus tareas de cuidado para actuar como “arrieras” improvisadas, intentando espantar a los animales que bloqueaban la calle Rawson.

Una zona liberada al peligro

No se trata de un hecho aislado, sino de un síntoma de la ausencia total de controles. Los animales no solo ensucian las veredas; su presencia en la intersección de San Martín y Rawson —vía de acceso vital para el Hospital Ángel Marzetti— representa un riesgo mortal.

“Acá pasan ambulancias a toda velocidad y colectivos. ¿Quién se hace cargo si un caballo provoca un choque múltiple? ¿El Intendente va a venir a dar la cara?”, reclamó indignada una vecina del barrio.

Galopes a contramano y promesas incumplidas

La denuncia se extiende a la zona de la UCES, sobre la calle Antártida Argentina, donde los equinos son vistos circulando al galope y en contramano, muchas veces ante la mirada pasiva de los patrulleros.

Los puntos clave del reclamo vecinal:

  • Falta de identificación: Nadie sabe quiénes son los dueños, y el municipio no aplica las multas correspondientes ni el secuestro de los animales.
  • Riesgo sanitario: Los caballos rompen las bolsas de basura, dejando residuos esparcidos frente a instituciones de salud y cuidado de ancianos.
  • Inacción estatal: Las quejas en redes sociales se cuentan por cientos, pero las patrullas rurales y de tránsito brillan por su ausencia.

Mientras la gestión actual se enfoca en anuncios de campaña, el barrio Las Rosas sigue esperando que alguien ponga orden.

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