Santa Anita en abandono: crecen los reclamos por los juegos rotos y la falta de mantenimiento en una plaza clave

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Juegos rotos, basura acumulada y falta de mantenimiento en uno de los principales espacios verdes del barrio.

La plaza Eliana Muñoz, ubicada en San Martín y José C. Paz, en el barrio Santa Anita de Cañuelas, volvió a quedar en el centro de las críticas por el deterioro de los juegos infantiles y el estado general del predio. Vecinos denuncian que el lugar presenta falta de mantenimiento, estructuras dañadas y un Punto Verde desbordado, una situación que —aseguran— se repite desde hace meses sin respuestas del Municipio.

El sector destinado a los chicos es el más afectado. Los juegos tienen pintura descascarada, cadenas en mal estado y los arcos de la cancha están incompletos. El desgaste no solo impacta en la estética de la plaza, sino también en la seguridad de los niños que la utilizan todos los días.

Además, el contenedor de residuos reciclables suele aparecer lleno y con bolsas acumuladas en el exterior. Según los frentistas, la recolección no se realiza con la frecuencia necesaria y tampoco hay controles sobre el uso correcto del espacio.

El reclamo fue visibilizado por Fernando Britez, vecino histórico del barrio e integrante de la comisión vecinal, quien incluso colocó un cesto de basura y cartelería para mejorar el lugar por iniciativa propia. La situación refleja, según sostienen, el contraste entre la organización de la comunidad y la ausencia de políticas municipales de mantenimiento sostenido.

Los vecinos piden tareas básicas y urgentes:

  • nueva pintura en los juegos
  • reposición de cadenas seguras en los columpios
  • reparación o colocación de arcos completos
  • retiro frecuente de residuos en el Punto Verde

La plaza es un punto de encuentro para familias y chicos que asisten al jardín maternal municipal, por lo que su estado genera preocupación creciente.

En medio de un discurso oficial que resalta la inversión en espacios públicos, en Santa Anita la realidad muestra otra cara: abandono, mantenimiento insuficiente y reclamos que se acumulan sin solución. Mientras tanto, el cuidado del lugar sigue recayendo en los propios vecinos.

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