La inseguridad volvió a ser noticia en Cañuelas. Dos delincuentes armados robaron una moto a mano armada durante la noche del domingo en el barrio La Unión y lograron escapar sin ser detenidos. El hecho generó fuerte preocupación entre los vecinos por la falta de prevención y patrullaje en zonas residenciales.
Robo a mano armada cerca de la medianoche
El asalto ocurrió el domingo 8 de febrero, alrededor de las 23.30, cuando una vecina circulaba en motocicleta por la calle Córdoba, entre Kennedy y Mosconi, a la altura del colegio Santa María. En ese momento, dos personas salieron desde un terreno baldío sin iluminación y le cortaron el paso.
Uno de los delincuentes apuntó con un arma de fuego, obligando a la mujer a detenerse. Sin posibilidad de escapar, descendió del rodado y entregó la moto. El ataque duró apenas unos segundos, pero dejó en evidencia la modalidad violenta con la que operan los motochorros en Cañuelas.
Delincuentes encapuchados y sin detenidos
Los asaltantes actuaron con el rostro cubierto y escaparon por la misma calle en dirección al barrio San Ignacio. Según testigos, serían jóvenes de contextura mediana. A pesar de que había vecinos en la vía pública, nadie pudo intervenir.
La Policía llegó pocos minutos después y realizó un operativo de búsqueda, aunque sin resultados. Hasta el momento no hay detenidos, una situación que se repite en este tipo de hechos.
La moto robada y el perjuicio económico
El vehículo sustraído es una Honda Wave modelo 2014, color bordó, con un espejo y una cacha dañados. Se trata de un rodado discontinuado y sin cobertura contra robo, lo que agrava el impacto económico para la víctima.
Además, tras el hecho, comenzaron a circular llamados y mensajes de supuestos informantes que exigen dinero a cambio de datos, una modalidad delictiva que suele repetirse en casos de robos de motos.
Robos de motos en aumento en Cañuelas
Este episodio se suma a otros hechos recientes vinculados al robo de motocicletas en distintos puntos de la ciudad. La reiteración de ataques armados, incluso en horarios nocturnos y zonas residenciales, refuerza la preocupación vecinal.
La falta de controles, la escasa presencia policial y los reiterados escapes de los delincuentes alimentan la sensación de abandono. Mientras tanto, los robos continúan y la inseguridad sigue avanzando en los barrios de Cañuelas.



