Ricardo Arístegui, titular de ATE Cañuelas, volvió a quedar en el centro de un escándalo: golpeó al marido de una trabajadora que lo denunció por violencia de género, pese a tener una restricción de acercamiento vigente. El hecho ocurrió frente al Hospital Cuenca Alta, durante una protesta por la salud pública.
El episodio se registró el viernes 23, cuando trabajadores estatales se manifestaban contra los rumores de privatización de los hospitales SAMIC. Según consta en la denuncia judicial, Arístegui llegó al lugar cerca de las 11.10, aun sabiendo que tenía prohibido acercarse a Verónica Véliz, secretaria adjunta de ATE y denunciante.
Al advertir su presencia, Véliz pidió que se retire. Lejos de hacerlo, Arístegui encaró y agredió a Jorge Pérez, marido de la mujer, con el apoyo de un grupo identificado con pecheras del gremio. Hubo golpes, empujones, insultos y amenazas, mientras la Policía no intervino.
En su declaración ante el Tribunal de Trabajo N°1 de La Plata, Véliz denunció frases intimidatorias como “andate de acá”, “te vamos a cagar a palos” y “es orden del jefe”. Videos del hecho muestran a Arístegui y a otros dirigentes locales de ATE en actitud violenta.
El abogado Gastón Mucci solicitó reforzar la medida judicial y advirtió que el dirigente podría incurrir en el delito de desobediencia (artículo 239 del Código Penal). La causa quedó en manos de la UFI N°1, a cargo del fiscal Javier Berlingieri.
Mientras tanto, en Cañuelas crece el malestar por el silencio político. En un reclamo que buscaba defender la salud pública, la jornada terminó opacada por la violencia, los aprietes y la impunidad.





