La inseguridad volvió a golpear en Cañuelas y dejó en evidencia, una vez más, las falencias de la gestión de la intendenta Marisa Fassi en materia de prevención del delito. Un hombre fue detenido acusado de ingresar a dos viviendas y robar bicicletas, pero solo uno de los rodados pudo ser recuperado.
El hecho ocurrió el 23 de febrero, cuando vecinos denunciaron que un delincuente había entrado a sus propiedades con total impunidad. En la casa de Darío Apesteguía el ladrón saltó un paredón, mientras que en la vivienda de Brian Molina actuó junto a un cómplice y cortaron un alambrado para llevarse otra bicicleta. La escena refleja el nivel de vulnerabilidad que atraviesan los barrios, donde ya ni siquiera los límites de las casas representan un resguardo.
Tras un rastrillaje, el Comando de Patrullas logró detener a Iván Pucheta, de 30 años, que circulaba en la bicicleta mountain bike negra marca Unibike robada a Apesteguía. Sin embargo, la playera blanca sustraída en el segundo domicilio nunca apareció, otro dato que expone la falta de resultados concretos frente a una problemática que crece.
El detenido quedó a disposición de la UFI 1 por el delito de robo, pero entre los vecinos vuelve a instalarse la misma pregunta: ¿dónde están las políticas de seguridad prometidas por el Municipio? Mientras los hechos se repiten, los cañuelenses siguen viviendo con miedo y con la sensación de que la gestión local llega siempre tarde.
La detención no alcanza para tapar una realidad cada vez más evidente: los robos domiciliarios se multiplican y la respuesta oficial continúa siendo insuficiente. En Cañuelas, la inseguridad dejó de ser un hecho aislado para transformarse en una postal cotidiana del fracaso en materia de gestión.



