El establecimiento educativo fue atacado dos veces durante el fin de semana
La inseguridad volvió a golpear a una institución educativa de Cañuelas. Durante el último fin de semana, delincuentes ingresaron a robar en el Colegio IMEI, ubicado en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Brandsen.
Según la denuncia presentada por la representante legal del establecimiento, los ladrones se llevaron varios televisores Smart TV marca Kanji de 40 pulgadas. Todos los equipos eran de color negro y formaban parte del equipamiento escolar.
Cómo ocurrió el robo en el Colegio IMEI
De acuerdo con la investigación, los delincuentes lograron ingresar tras forzar una reja de acceso.
Sin embargo, el hecho no terminó allí. Las fuentes consultadas indicaron que el colegio fue atacado en dos oportunidades durante el mismo fin de semana.
Durante el segundo ingreso, los autores del robo se llevaron el DVR que almacenaba las imágenes de las cámaras de seguridad. Este dispositivo es clave para el registro y monitoreo de la actividad dentro del establecimiento.
La Policía identificó a uno de los sospechosos
La investigación avanzó gracias al análisis de material fílmico recopilado por los investigadores.
A partir de esas imágenes, la Policía logró identificar a uno de los presuntos autores del robo en el Colegio IMEI. Se trata de un hombre de 41 años domiciliado en el Barrio Libertad.
Según fuentes policiales, el sospechoso cuenta con antecedentes vinculados a delitos contra la propiedad.
Recuperaron un elemento clave para la causa
Personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) realizó recorridas preventivas en las inmediaciones del domicilio del sospechoso.
Durante uno de esos operativos, los efectivos lograron interceptarlo. Entre las pertenencias que llevaba consigo encontraron el DVR sustraído del colegio.
El hallazgo representa una prueba importante para la investigación y podría aportar nuevos elementos para esclarecer el hecho.
Continúa la investigación judicial
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 2 de Cañuelas.
Mientras tanto, los investigadores intentan determinar si hubo más personas involucradas en el robo y trabajan para recuperar el resto de los elementos sustraídos.
El caso volvió a generar preocupación entre vecinos y miembros de la comunidad educativa, especialmente por tratarse de un establecimiento que fue atacado en dos ocasiones consecutivas en pocos días.



